
Toma su nombre de la cruz de madera existente en el callejón de Barrio Rey de la ciudad de Toledo, la cual lleva un letrero con la inscripción "Cristo de la Buena Muerte ". Se supone que debió existir antiguamente una cofradía con este nombre, la cual no se a podido documentar, tan solo existe alguna reseña histórica que relata que "pintado sobre una cruz de madera la virgen de los Dolores al pie, se halla el Cristo de la Buena Muerte, dentro de una urna de madera y cristales", siendo su ubicación desde principios del siglo XVII la fachada izquierda según se va desde la cuesta del Alcázar a la plaza de Barrio Rey.
La cofradía hizo su primera salida la madrugada del Sábado Santo 20 de abril de 1957, portando un Cristo que las hermanas clarisas franciscanas posen en su clausura. Posteriormente se desfilo con un Cristo del siglo XV, de autor anónimo, con una preciosa corona de espina de plata, que actualmente preside el dormitorio del convento. Esta imagen desfilo solo un año. En el año 1961se hizo una imagen esculpida en madera que procesionó hasta 1971, siendo donada al Real convento de Santa Clara para devoción de las Hermanas, como muestra de gratitud y afecto. Desde 1972 hasta la actualidad sale la misma imagen.
En el año 2000 el Cristo participo en el mes de noviembre en un acto de la Legión, que se celebro en el paseo de Merchán en Toledo, el año pasado con motivo de celebrar el 50 aniversario de la fundación se realizo un Estandarte que fue bendecido el 1 de abril de 2007. En dicho acto, se instauro la presencia de un hermano que tocase un tambor desafinado, y una escolta militar, formada por el Escuadrón de Gastadores de la Academia de Infantería de Toledo, que escoltaría al Cristo en todo su recorrido procesional.
Aspectos Curiosos
Es la única procesión de la Semana Santa toledana que un Vía Crucis hace estación en dos de los conventos de monjas franciscanas, el de Santa Isabel de los Reyes y el de Santa Clara, entrando en ellos y siendo recibidos por las monjas de clausura detrás de sus celosías, cantando los salmos penitenciales. La Cruz de guía es luminosa y en ella se puede leer "Oye la voz que te advierte que todo es ilusión menos la muerte". Llama la atención su recorrido por las calles de Toledo, donde se pasea a Cristo por un trayecto de concordia y multicultural, dado que Cristo y sus penitentes recorren parte del barrio judío, conventual, con sus estaciones en los ya citados conventos, nobiliario, y comercial y como no por sus inmortales cobertizos.

Leyendas
La advocación de "Cristo de la Buena Muerte" a aquella imagen pintada, se debió, según cuenta la tradición, a un hecho dramático acontecido en aquel lugar, a principios del siglo XVII, al pie de la cruz colgada en la pared.
Cuentan que, habiendo llegado a la mencionada calle, dos jóvenes que pretendían conseguir el amor de una hermosa doncella, de la dueña de la hostería "La Negra" que estaba ubicada en el mismo lugar, lucharon bravamente para ver cual de los dos conseguiría el amor de la joven a la que ambos deseaban ardientemente. Uno de ellos quedo malherido en el lance y con palabras entrecortadas y exhalando un profundo suspiro, dijo: ¡Dadme... buena muerte... Dios mío!. Las palabras fueron escuchadas por un vecino desde su ventana y al día siguiente las hizo públicas. Una ronda de corchetes recogió al herido y lo traslado a la hostería, donde fue curado. Al cabo de un mes, el herido pintó un crucifijo sobre la cruz existente. La tradición cuenta que este personaje era Luis Tristán, discípulo del Greco. El dueño del edificio a cuya puerta ocurrió el suceso, de acuerdo con la propietaria de la hostería "La Negra", decidieron denominar al crucificado "Cristo de la Buena Muerte".
Existe otro hecho notable, acontecido a fnales del siglo XIX, que se refiere a esta santa imagen: Corría el año 1882, cuando Juan Pérez, un carbonero natural de la villa de Sonseca, cruzaba una noche por el estrecho callejón llevando consigo bastante cantidad de dinero y fue asaltado por dos enmascarados, que blandiendo navajas en sus manos, le intimidaron a que les entregara el dinero que llevaba. El pobre hombre se defendió con gran bravura y coraje al tiempo que imploraba misericordiosa protección del "Cristo de la Buena Muerte " , cuya pintura presenciaba el hecho, y los ladrones al oírle huyeron atemorizados sin llegar a causarle daño.
Fundación
Se funda, según consta en el primer acto, el 14 de abril de 1956 siendo su aprobación canónica por Arzobispo de Toledo el 17 de abril de 1957, siendo su titular el Emmo. y Revdmo. Sr. Dr. D. Enrique Plá y Daniel, Cardenal Primado de España.
Sede Canónica
Monasterio de San Juan de los Reyes.
Imagen
La imagen del Santísimo Cristo que actualmente desfila en la procesión, es una bellísima talla de madera barnizada, casi de tamaño natural, de 1,20 m de un "Cristo que acaba de morir en la Cruz". Fue tallada en 1972 por el escultor toledano D. Mariano Guerrero Corrales, quien quiso plasmar en ella, con gran certeza, el dolor de la muerte de Cristo después de tanto padecer. En él se puede apreciar cada unos de los huesos, músculo y nervios que configuran su frágil cuerpo muerto, cubiertos por una piel seca y ajada por el terrible dolor de la muerte terrenal.
Preseas de la Imagen
Este Cristo carece de adornos y representa al Cristo que acaba de morir en la Cruz.
Andas
No lleva. Los Hermanos portan la imagen sobre sus hombros y manos en posición inclinada.
Hermano Mayor
D. Ángel Sotomayor Rodríguez.
Música
Un tambor desafinado. Los Hermanos van rezando las estaciones del Vía Crucis y se cantan salmos penitenciales durante el trayecto.
Hábitos Penitentes
Hábito y capucha color sepia, con cordón blanco y Crucifijo al cuello, portando faroles de mano.
Web y E-mail
http://usuarios.lycos.es/cbmuertetoledo/