
Datos Históricos
Es una de las cofradías más antiguas de las que desfilan en la Semana Santa de Toledo, pues en los últimos años de la primera mitad del siglo XVI, participaba en la procesión del Jueves Santo, que organizaba la cofradía de la Santa Vera Cruz, atestiguándolo así uno de los escasos documentos, que conserva la hermandad, en el que se describe el protocolo con el que desfilaba en la citada procesión: "Seis hermanos iban delante del pendón, que era portado por tres cofrades, que turnaban durante el recorrido. Seguía la insignia, acompañada de seis hermanos, a continuación un crucifijo custodiado por otros seis cofrades y otros ocho portaban la imagen, bajo la advocación de la Quinta Angustia, todos vestidos con túnicas negras. Cerraban el desfile cuatro hermanos, con hábito negro y bastones, para impedir que durante el itinerario se añadiese algún penitente que no fuese de la misma".
Hacia estación de penitencia en la catedral Primada mientras se cantaba el Oficio de Tinieblas.
Según las "Relaciones histórico - geográfica - estadísticas de los Pueblos de España hechas por iniciativa de Felipe II" Año 1576. En el memorial realizado por Luis Hurtado, en el cap. 54 refiriéndose a la cofradía, dice: "En Sant Ysidoro ay tres hospitales, el primero es el de Sant Lázaro, donde se curan los gafos y tiñosos por los cofrades de Nuestra Señora de las Angustias que de este hospital se han encargado" . Al citar las cofradías dice: "Cofradía de nuestra Señora de las Angustias en el Hospital real de Sant Lázaro, donde demás de sacar una notable disciplina de dos mill cofrades el Jueves Sancto y una procesión de los mysmos cofrades el domingo de Lázaro con todos los pobres y picaños que pueden ser ávidos confesados, y curan como dicho es en el dicho hospital mas de cien pobres gafos y sarnosos y tiñosos, y dan de comer en las cárceles en ciertos días del año, tienen en su hermita de Sant Lázaro grandes jubileos, yndulgencias y privilegios de los reyes para andar por todo el arçobyspado a pedir limosna para el dicho hospital...." así cumplían con las reglas de la cofradía.
Esta ermita de San Lázaro, fue fundada por Juan Sánchez de Greviñon, a principios del siglo XV, que consiguió él titulo de Real durante el reinado de Felipe II.
Esta cofradía tuvo que desaparecer a últimos del siglo XVII, ignorando a donde fuese su imagen, creemos que a la cofradía de la Santa Vera Cruz, que la traslada a su sede en el convento del Carmen Calzado.
En un inventario fechado el 18 de agosto de 1713, realizado por la citada cofradía de la Vera Cruz, aparece ya catalogada, Nuestra Señora de las Angustias, ocupando uno de los altares de la capilla que la hermandad tenia en el convento carmelitano.
La devastadora obra hecha por las tropas napoleónicas en el convento, obliga a trasladar las imágenes que se salvaron, entre ellas de las Angustias, el día 13 de septiembre de 1809 a la parroquia de la Magdalena , quedando la imagen en un altar situado debajo de la tribuna del templo y, junto al Cristo de las Aguas.
En el año 1936 fue esta parroquia de la Magdalena consumida por un incendio, quemándose todas las imágenes y pasos de la Semana Santa , que salían de ella.
En la procesión del Santo Entierro que se celebraba el Viernes Santo uno de los pasos de la cofradía de la Virgen de la Soledad, era el de Ntra. Sra. de las Angustias y en la procesión que se celebro el año 1905, salió por primera vez por la noche, y en el año 1928 fue portada a hombros y acompañada por el gremio de peluqueros y barberos, vestidos de riguroso negro, en una procesión con participación de las imágenes más representativas de la ciudad, y que fue presidida por el insigne cardenal Segura.
Después de terminada la guerra civil española y reanudarse las procesiones de Semana Santa, volvió a salir acompañada por los esclavos de la Soledad y, así sigue haciéndolo en la actualidad, (salvo algún año, por circunstancias diversas, como ocurrió en los años 1976 y 1980).
En 1988 un grupo de devotos se encargo del adorno y de sacarla en procesión y, este mismo grupo reorganiza la cofradía, y el día 25 de enero de 1989 fueron aprobados sus Estatutos por D. Rafael Palmero Ramos, Obispo titular de Pedena, Vicario General del Arzobispado de Toledo, y Auxiliar del Emmo. y Rvdmo. Sr. Dr. D. Marcelo González Martín, Cardenal Arzobispo de Toledo y Primado de España.
Esta recreada cofradía se hizo cargo de la antigua imagen, que por estar muy deteriorada decidieron restaurarla, y aun así, no quedo del gusto de los cofrades que decidieron hacer una nueva imagen, encargo que recibió el sevillano José Romero, siendo realizada en 1992. La imagen del Cristo yacente es la antigua, es de madera tallada y policromada, pertenece a la escuela castellana del siglo XVII, de autor anónimo, que recupero toda su belleza al ser restaurada en el año 2000. El paso representa la escena de la Piedad, la Virgen acoge en su regazo el cuerpo sin vida de su Hijo.
Corona de la Virgen, de plata sobredorada del siglo XIX de autor desconocido. Ráfaga diadema de plata de ley sobredorada, obra del orfebre sevillano Joaquín Osorio en 1997, cedida por Hermanas cofrades.
Pequeña diadema isabelina sobredorada, de origen italiano del siglo XIX. Puñal de los orfebres sevillanos Hermanos Marín. Manto de terciopelo azul bordado con aplicaciones de tisú de oro, diseñado por José Luis Peces y bordado por hermanos de la cofradía.
Estandarte realizado en terciopelo azul marino con aplicaciones de tisú de oro, con la imagen de la Virgen, diseñado y bordado por Hermanos de la cofradía. Los remates de los brazos de la Cruz e I.N.R.I. son de plata sobredorada, obras del sevillano Joaquín Osorio. La imagen va portada sobre una carroza revestida de metal repujado y cincelado, bañado en plata de ley, está formada por dos cuerpos. En la parte inferior aparecen los bustos de los doce apóstoles en ricos paños repujados que terminan en formas sinuosas. El frontal alberga una capilla con la imagen de San Agustín. La parte superior se adorna con escenas de las estaciones del Vía Crucis. La imagen va alumbrada con cuatro candelabros cincelados y plateados.
Está preparada para ser portada a dos hombros en tres filas y, ha sido donada por Hermanos de la cofradía.
La da escolta de Honor a la Virgen , miembros del Cuerpo de Bomberos de la ciudad de Toledo, con uniforme de gala. Son Hermanos Mayores de Honor SS. MM., los Reyes de España y el Emmo. y Rvdmo. Sr. Arzobispo de Toledo.
Sede Canónica
Parroquia Mozárabe de las Santas Justa y Rufina.
Imágenes
• Virgen de las Angustias. La Virgen es obra del escultor sevillano José Romero, realizada en 1992 para sustituir a otra anterior, de los años 50. La imagen del Cristo es de madera tallada y policromada, anónima del siglo XVII y restaurada en el año 2000. El paso representa la escena de la Piedad, la Virgen acoge en su regazo el cuerpo sin vida de su Hijo.
• Cristo Rey. Cristo Rey entrando triunfante en Jerusalén sobre un asno.

Reseña Histórica Imagen "Cristo Rey"
La mejor noticia que se podría dar sobre esta imagen nos la ofrece su propio autor que define así su creación: "En 2006, la Agrupación de Cofradías de Toledo me encomendó la realización de la imagen que abriría los desfiles procesionales de la Semana Santa toledana, encargo que recibí con profunda ilusión, ya que era una obra que recalaría en una ciudad de la importancia histórica - artística como Toledo. Era además un tema muy de mi agrado y al que me enfrentaba por primera vez.
El primer paso fue buscar las referencias escultóricas más reconocidas sobre el tema. Llegue a la conclusión de que era motivo que podía acometer con mayor profundidad, intentando dotar al Cristo de una mayor naturalidad con una actitud diferente, y prestando mayor atención al borriquito en su concepción y acabado final, con estudios anatómicos serios.
El proyecto supuso varios meses de trabajo. Lo más difícil de la talla del Señor fue encontrar la variación del tema sobre todas las esculturas ya existentes, en las cuales la imagen de Cristo, cuando no aparece triunfal, se presenta sereno, casi siempre en actitud de bendecir.
He intentado dar un paso mas, buscando la otra cara del tema. Decidí que podría ser un Cristo de inicio de la Pasión - que en el fondo es lo que representa la escena - apartarlo del bullicio con que fue recibido para mostrar la otra parte de este hecho, que era en sí el inicio de su Pasión, Muerte y Resurrección. Encerrado en sí mismo, mirando hacia dentro.
Así el Cristo aparece con una actitud reflejada en su rostro que puede ser recibida por el fiel como una mirada amorosa, pero en el fondo reflexivo sobre los acontecimientos que están por llegar. Es un Cristo melancólico, intimista, de presagios.
En contacto con el publico sobre todo a través de esa mano tendida que no bendice si no que se abre hacia el fiel, buscando un contacto, un dialogo. Su postura, algo hierática, para mí es sobre todo donde se refleja la advocación de esta imagen, la Majestad de Cristo Rey. El rostro juvenil, suave anatómicamente, limpio, despejado y nítido, lo humanizan.
En cuanto a la talla del burrito, creo que habla por sí sola. Su expresión alegre nos hace pensar que nunca llevó mejor carga. He intentado recrear el tipo de burro zamorano, con su abundante y característico pelaje. La idea de esta escultura fue siempre hacer un animal lo más tierno posible, que contraste con la melancolía y majestad de Cristo.
Era por lo tanto imprescindible tratarlo con seriedad, profundidad y rigor, porque casi siempre se ha tratado con una imagen demasiado secundaria a la que no se le ha prestado atención suficiente. El Cristo Rey en su entrada triunfal en Jerusalén, es una obra que espero sea del agrado de los toledanos...". José Antonio Martínez Rodríguez.
José Antonio, nació en Beas de Segura (Jaén) en 1971, es imaginero autodidacto con una intensa formación artística y religiosa, su formación en el seminario le decidió el rumbo a tomar, su dedicación a los temas sacros. Tiene obras repartidas por toda España.
Hermano Mayor
D. José María Romero Briones.
Música
Acompaña a la Hermandad la Asociación Musical "La Vihuela" de Nambroca.
Hábitos Penitentes
Hábito blanco con capa, capirote y cíngulo de terciopelo azul marino y medalla de la Hermandad. Portan los penitentes grandes cirios en sus manos. Damas de negro con mantilla española.