
Las cofradías, una de las primarias formas de agregación del laicado católico, establecidas desde tiempo inmemorial algunas de ellas, se encuentran erigidas canónicamente en las parroquias, conventos y Catedral de Toledo, como asociaciones publicas de fieles laicos cristianos que viven sus devociones y creencias, en el mundo de hoy, a través de su presencia en los diversos carismas de fervor cristiano y mariano como realidad viva y presente de la Semana Santa toledana.
Les invitan a participar y revivir el Misterio de la Pasión , Muerte y Resurrección de Cristo, misterio inconmensurable de difícil comprensión por lo inabarcable de nuestras mentes.
Los actos que están reflejados en el programa oficial de esta Semana Santa 2008, abarcan actividades socio - culturales, eclesiales y procesionales, todas ellas tradicionales, bellas, solemnes y espirituales, apoyadas por el compromiso nazareno con la vida social y cristiana de la Imperial Ciudad de Toledo.
Misterio de la Pasión, Muerte y Resurrección representada en imágenes de gran belleza escultural que procesionarán por las antiguas y recónditas calles toledanas a hombros de sus penitentes o en sus pasos correspondientes acompañados por el silencio, olor a cera y la vistosidad de los colores clásicos de sus hábitos penitenciales.
Las oraciones de perdón, sus sacrificios penitenciales y esfuerzos de los nazarenos y nazarenas transmiten y difunden de una forma visible la verdad del sacrificio redentor de la crucifixión de Cristo.
Hoy en día donde se excluye lo trascendente por lo sensorial y felicidad inmediata, donde la secularización e indiferencia campa por doquier, la Semana Santa ofrece la verdad de Dios encarnado en Cristo, la razón de los valores antropológicos y teocráticos cristianos, la sabiduría de nuestra Iglesia orientadora de nuestro futuro de vida, y el testimonio nazareno en la Fe de Cristo.
Es nuestra responsabilidad pensar, sentir y actuar como cristianos siguiendo en esta Semana Santa las huellas de Jesús en su pasión, meditar intima y silenciosamente su muerte redentora comprendiendo que lo más importante de la existencia del hombre es la vida, pero también la muerte, y que tras la Resurrección de Cristo, la aspiración mas profunda es su salvación e inmortalidad.
Agradezco a todos la entrega desinteresada en la preparación de esta nueva Semana Santa, así como a las instituciones y entidades que colaboran a engrandecer los actos que se presentan en éste programa.
Les esperamos con los mejores deseos de fraternidad y unidad cofrade, concordia social y un futuro mejor en la Paz del Señor.
FERNANDO DE LA MACORRA DE MORALES DE LOS RÍOS
Presidente de la Junta de Hermandades, Cofradías
y Capítulos de la Semana Santa de Toledo